Nuestro ser holístico

La Triqueta, símbolo celta que muestra la unión de lo físico, lo mental y lo espiritual.

13 de febrero de 2013

 

Consideramos a la persona como un sistema holístico, compuesto por la unión de cuerpo, mente y espíritu.


Estas tres partes además se comunican entre sí.
Podríamos decir que el cuerpo es el elemento físico que lo constituye, el espíritu es el elemento energético y la mente es el sistema de conexión de ambos.

El cuerpo, mediante los sentidos -tacto, olor, sabor, oído y vista-, transmite a la mente sensaciones a través de estímulos, a los que reacciona mediante impulsos nerviosos que pueden provocar movimientos u otras reacciones corporales.

Por ejemplo, al oler un alimento que nos resulte muy apetecible, se estimula la sensación de hambre y el cuerpo reacciona preparándose para la ingesta de alimentos mediante la salivación.

La tercera parte de nuestro ser holístico es el espíritu, también llamado alma o energía.

Es la parte menos estudiada, más controvertida y que comporta mayor debate, pero nosotros la consideramos como parte imprescindible e indivisible.

Asimismo, consideramos que el espíritu se comunica con la mente a través de la intuición y la inspiración.

Muchos dicen que "la intuición es el lenguaje del alma".

Por otra parte, el espíritu también se comunica con el cuerpo mediante las emociones: el miedo, la alegría, la tristeza, la soledad...

Y no podemos entender una formación que no se dirija a las tres partes de nuestro ser; nuestra formación tiene en cuenta las emociones, los pensamientos, los sentimientos, las sensaciones, las creencias, las expectativas o la inspiración.

 

 Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu. (Aristóteles)

 

Enlace a definición en Wikipedia de nuestro símbolo, la Triqueta